Antes de comenzar a dar sugerencias sobre temperaturas de servicio para cervezas, es importante comprender los efectos que una temperatura de servicio incorrecta puede tener sobre ellas.
Una cerveza más fría que su temperatura ideal de servicio si bien puede ayudar a mejorar algunas de sus características, al mismo tiempo ocultará otras muy importantes.
Por supuesto que nada refresca más en un día caluroso que una bebida muy fría, pero en general la cerveza fue creada para ser disfrutada por sus aromas y sabores, especialmente si usted mismo la elabora y pasó semanas tomando decisiones sobre sus características.
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El problema de las temperaturas extremas
El mayor problema con la cerveza muy fría es la forma en que enmascara muchos de sus aromas y sabores.
Las temperaturas frías ralentizan la volatilización de los compuestos aromáticos y al inhibirse la liberación de estos compuestos, sus aromas y sabores aparentes cambian radicalmente, a veces hasta el punto en que la cerveza puede parecer delgada e insípida.
Por otra parte, el frío también realza cualidades como el amargor, la sequedad y la carbonatación, que pueden mejorar su condición de «apagadora de la sed”, pero que al combinarlas con una cerveza delgada e insípida, pueden generar una experiencia final muy desagradable, convirtiéndola en una cerveza de textura áspera.
Una temperatura de servicio excesivamente fría también puede generar turbidez en una cerveza (chill haze) que normalmente sería clara y transparente.
La cerveza tibia en cambio, permite una mejor expresión de los aromas y sabores, pero a medida que la cerveza se aproxima a la temperatura ambiente la sensación de amargor del lúpulo y la carbonatación comienzan a disminuir, lo cual puede conducir a una experiencia de degustación plana y sin vida.
Temperaturas sugeridas de servicio
Esto nos lleva a la pregunta del millón: ¿Cuál es la temperatura de servicio adecuada para que la cerveza sea aun refrescante y saciadora de la sed mientras que todavía se permite disfrutar del bouquet de aromas y sabores que hacen que probar una cerveza de calidad sea una experiencia memorable?.
Desafortunadamente, no existe una temperatura perfecta para todas las cervezas, todo depende del estilo, el proceso de elaboración y también un poco de la tradición.
Sin embargo, el uso de algunas reglas básicas, junto a la tabla resumen que se adjunta a continuación, le permitirá tomar decisiones informadas sobre la mejor temperatura para servir su próxima cerveza.
Recuerda que estas son sugerencias generales y en algunos estilos estas «reglas» se pueden quebrar un poco.
Reglas generales de servicio
- Todas las cervezas se deben servir entre 3.5 y 13°C.
- Las cervezas lagers se sirven más frías que las ales.
- Las cervezas de mayor graduación se sirven más tibias que las de menor graduación.
- Las cervezas más oscuras se sirven más tibias que las cervezas más claras.
- Las lagers industriales se sirven muy frías.
- Servir la cerveza unos pocos grados por debajo de la temperatura deseada permite dar espacio a la tibieza añadida por el cristal y las manos del bebedor.
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